Vidriados para uso alimentario

En función de su uso los vidriados se dividen en Vidriados utilitarios (para uso con alimentos y bebidas) y Vidriados decorativos (no recomendados para uso con alimentos y bebidas). 

En un objeto para uso alimentario siempre habrá una superficie que entrará en contacto con los alimentos y deberá cumplir las características necesarias para este uso, y otra superficie exterior que puede ser esmaltada libremente con un esmalte decorativo.

Para que un vidriado sea apto para uso alimentario debe cumplir los siguientes requisitos:

  • No debe tener poros, es decir tiene que ser impermeable. Para que una pieza cerámica se pueda utilizar con fines alimentarios, no puede ser porosa porque la suciedad y los restos de comida y bebida quedarían atrapados en los poros, lo cual generaría el crecimiento de microorganismos y bacterias. Por tanto, cualquier pieza de una vajilla deberá estar esmaltada.
  • Su superficie debe ser lisa para evitar que las bacterias se queden en las rugosidades y se desarrollen.
  • Debe ser duro para soportar las fuerzas de cizalladura de cuchillos, tenedores, etc.. sin que se raye.
  • No debe lixiviar, es decir, no debe ser soluble con el agua ni con ácidos y bases. La solubilidad implica que ciertos componentes del esmalte pueden pasar a los alimentos. Para evitar que el agua o agentes químicos corrosivos ataquen los cuerpos cerámicos y para evitar la generación de organismos nocivos en los poros, deben escogerse los materiales adecuados para realizar pastas y esmaltes. 

En general, el cuerpo cerámico resultante después de una cocción no tiene ningún tipo de toxicidad, y la alta resistencia a la corrosión química y al agua hace que los cuerpos cerámicos sean los más utilizados con alimentos.

Sin embargo, siempre hay que tomar precauciones escogiendo los materiales adecuados para realizar esmaltes que vayan a estar en contacto con los alimentos, y además la calidad del acabado del esmalte debe ser buena. 

Algunos ejemplos de mal acabado o mala ejecución aunque hayamos hecho una selección correcta de los componentes son:

  • Si el esmalte está craquelado se habrá debilitado y tendrá cavidades por las que atacarán los agentes químicos y se desarrollarán organismos que pueden ser nocivos.
  • Podemos tener un esmalte base muy equilibrado que se vuelve inestable por la adición de porcentajes excesivos de colorante o acondicionadores.
  • Realizar una cocción inadecuada (infracocción o sobre cocción alcanzando extremada fluidez) produce esmaltes débiles.
  • Otro factor es la velocidad de enfriamiento del horno: ciertos esmaltes cristalizan si se enfrían lentamente (especialmente si un colorante está sobresaturado en la masa fundida), estos cristales pueden ser lixiviables.

Lo más común es utilizar esmaltes con brillo si van a utilizarse con alimentos, pero también un esmalte mate puede ser usado si es resistente a las rayaduras de los cuchillos, tenedores, etc., si se puede limpiar bien y si no filtra elementos a los alimentos. El brillo del esmalte implica superficie lisa, y por tanto higiénica, fácil de limpiar y no acumula suciedad y gérmenes en hoyos y hendiduras. 

El esmalte para vajillas no debe contener elementos que puedan causar problemas a la salud en caso de lixiviación. Lo más común es evitar los elementos peligrosos, pero en caso de usarlos se deben tomar las precauciones necesarias para que no lixivien.

En cuanto a la solubilidad, los esmaltes de plomo son los más peligrosos ya que el plomo es soluble y además es muy tóxico. El uso del plomo en cerámica utilitaria debe responder a criterios muy rígidos siendo aconsejable utilizar vidriados comerciales sometidos a criterios normalizados de seguridad. En caso de no disponer de vidriados seguros, es necesario que el plomo vaya acompañado de otros fundentes tales como el calcio y el sodio/potasio y de tanta alúmina y sílice como sea posible. El cuarzo estará en relación de 2 a 1 o más con el plomo y la temperatura de cocción deberá ser lo más alta posible: como mínimo 1050º. 

Otro óxido potencialmente peligroso es el cadmio.Aunque no usemos cadmio en la preparación de esmaltes, hay que tener en cuenta que muchos pigmentos comerciales lo contienen.

La solubilidad de los esmaltes que contienen Cd y Pb es muy importante debido a la alta toxicidad de estos elementos, especialmente en aquellos productos destinados a contener alimentos. Los límites máximos permisibles en la cesión de Pb y Cd existentes en la legislación actual sobre cerámicas se disponen en el Real Decreto 891/2006, de 21 de julio. Este RD es una transposición de la Directiva 84/500/CEE, que establece los requisitos para la comercialización de materiales cerámicos destinados a entrar en contacto con alimentos, de manera que se asegure que no suponen un riesgo para el consumidor. La legislación, diferencia entre tres tipos de materiales cerámicos para el uso alimentario con sus límites de migración de cadmio y plomo: 

  • Categoría 1: objetos que no puedan llenarse y objetos que puedan llenarse cuya profundidad interna medida entre el punto más bajo y el más horizontal que pase por el borde superior sea inferior o igual a 25 mm.
  • Categoría 2: todos los demás objetos que puedan llenarse. 
  • Categoría 3: utensilios de cocción; envases y recipientes de almacenamiento que tengan una capacidad superior a 3 litros 

Los límites de cesión establecidos en el RD son: 

PlomoCadmio
Categoría 10,8 mg/dm20,07 mg/dm2
Categoría 24,0 mg/L0,3 mg/L
Categoría 31,5 mg/L0,1 mg/L

Estos límites están siendo objeto de revisión en la actualidad. Esta revisión supondrá una modificación de la legislación actual que puede abarcar, además de los límites actuales, los métodos de análisis utilizados para su determinación.

Otros elementos potencialmente peligrosos son bario, cobalto, cromo, ..

Hay esmaltes que pueden parecer candidatos probables para la lixiviación porque contienen una cantidad significativa de plomo o bario que tienen una lixiviación muy baja debido a un balance de óxidos cuidadosamente diseñado. Pero si no estamos seguros, es mejor no correr riesgos.

Lo más habitual para esmaltar superficies de vajillas, teteras u otras piezas que vayan a estar en contacto con alimentos es utilizar esmaltes brillantes blancos o transparentes, que podemos colorear por motivos estéticos. Comercialmente se les suele denominar esmaltes de revestimiento.

2 comentarios sobre “Vidriados para uso alimentario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: