Sobre bizcocho se utilizan también productos “secos” consistentes en concentrados de pigmentos mezclados con fundentes y aglutinantes. Son lápices, tizas, crayones y acuarelas, todos ellos cerámicos, que se aplican sobre el bizcocho igual que se usan sobre papel. La oferta comercial es muy amplia. Estas formas de decoración en seco suelen cubrirse con un esmalte (en decoración bajo cubierta) y pueden también utilizarse sobre esmalte crudo (sobrecubierta) teniendo la precaución de no apretar mucho al utilizarlas. Todos estos productos suelen soportar temperaturas de cocción entre 980º y 1200ºC, pero conviene ver las especificaciones de cada fabricante.
También se pueden fabricar manualmente. Por ejemplo se puede hacer un crayón o una tiza añadiendo porcelana en polvo o pasta blanca para engobes a los óxidos o pigmentos. Se puede poner también una pequeña cantidad de fundente, una pizca de bentonita y un aglutinante que puede ser goma arábiga. Se mezcla con un poco de agua, y a la pasta obtenida se le da forma y cuando se seca ya se puede utilizar. También se puede hornear a baja temperatura para usarlo después.
Las ceras se preparan igual pero en lugar de agua y aglutinante se añade cera caliente a la mezcla que se vierte en un molde con la forma deseada. La cera funciona como reserva para el esmalte, a no ser que, después de utilizarla, se haga una cocción de baja temperatura de la pieza que queme la cera.
Los rotuladores cerámicos son una tinta cerámica pigmentada, una suspensión grasa. Estos rotuladores suelen soportar temperaturas hasta 1180ºC y se pueden utilizar bajo cubierta, sobre cubierta e incluso sobre vidriados (tercer fuego).